En el sigo XV un italiano se enamoró de la hija de uno de los maestros más famosos de la antigua Italia. Este joven aficionado por la cocina creó un platillo fácil, y rápido, que fuera capaz de sorprender e impactar el día de su boda.

El platillo más fácil y rápido de preparar era un arroz que le dio color con hebras de azafrán, que en esa época solo se usaba como colorante para preparar pinturas de tonos amarillos y tostados haciéndolo lucir espectacular, lleno de vida y color, por eso al usarlo en el risotto parecían a las pepitas de oro que se encontraban en los ríos.

Su creación consistía en añadir lentamente el caldo para que no fuera absorbido por completo por el arroz, haciéndolo cremoso y es llamado risotto porque riso significa ´´arroz´´.

Es un platillo muy sencillo pero requiere ciertas circunstancias para que sea el adecuado como el grano de arroz debe ser superfino de grano gordo y alargado para que libere todo el almidón y se obtenga el punto perfecto. Su cocción debe ser intermedia, no muy fuerte o muy suave.

Reserva aquí.